"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



!SUSCRIBIRSE!

Registra su correo (sin cargo)


Confirme su correo

















 
domingo 10 Julio 2016
Decimoquinto domingo del tiempo ordinario



Deuteronomio 30,10-14.
Todo esto te suceder√° porque habr√°s escuchado la voz del Se√Īor, tu Dios, y observado sus mandamientos y sus leyes, que est√°n escritas en este libro de la Ley, despu√©s de haberte convertido al Se√Īor, tu Dios, con todo tu coraz√≥n y con toda tu alma.
Este mandamiento que hoy te prescribo no es superior a tus fuerzas ni est√° fuera de tu alcance.
No est√° en el cielo, para que digas: "¬ŅQui√©n subir√° por nosotros al cielo y lo traer√° hasta aqu√≠, de manera que podamos escucharlo y ponerlo en pr√°ctica?".
Ni tampoco est√° m√°s all√° del mar, para que digas: "¬ŅQui√©n cruzar√° por nosotros a la otra orilla y lo traer√° hasta aqu√≠, de manera que podamos escucharlo y ponerlo en pr√°ctica?"
No, la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la practiques.


Salmo 69(68),14.17.30-31.33-34.36.37.
Pero mi oraci√≥n sube hasta ti, Se√Īor,
en el momento favorable:
respóndeme, Dios mío, por tu gran amor,
s√°lvame, por tu fidelidad.
Resp√≥ndeme, Se√Īor, por tu bondad y tu amor,
por tu gran compasión vuélvete a mí;

Yo soy un pobre desdichado, Dios mío,
que tu ayuda me proteja:
Así alabaré con cantos el nombre de Dios,
y proclamaré su grandeza dando gracias;
que lo vean los humildes y se alegren,
que vivan los que buscan al Se√Īor:

porque el Se√Īor escucha a los pobres
y no desprecia a sus cautivos.
porque el Se√Īor salvar√° a Si√≥n
y volver√° a edificar las ciudades de Jud√°:
el linaje de sus servidores la tendr√° como herencia,
y los que aman su nombre morar√°n en ella.



Carta de San Pablo a los Colosenses 1,15-20.
El es la Imagen del Dios invisible, el Primogénito de toda la creación,
porque en él fueron creadas todas las cosas, tanto en el cielo como en la tierra los seres visibles y los invisibles, Tronos, Dominaciones, Principados y Potestades: todo fue creado por medio de él y para él.
El existe antes que todas las cosas y todo subsiste en él.
El es también la Cabeza del Cuerpo, es decir, de la Iglesia. El es el Principio, el Primero que resucitó de entre los muertos, a fin de que él tuviera la primacía en todo,
porque Dios quiso que en él residiera toda la Plenitud.
Por él quiso reconciliar consigo todo lo que existe en la tierra y en el cielo, restableciendo la paz por la sangre de su cruz.


Evangelio seg√ļn San Lucas 10,25-37.
Un doctor de la Ley se levant√≥ y le pregunt√≥ para ponerlo a prueba: "Maestro, ¬Ņqu√© tengo que hacer para heredar la Vida eterna?".
Jes√ļs le pregunt√≥ a su vez: "¬ŅQu√© est√° escrito en la Ley? ¬ŅQu√© lees en ella?".
El le respondi√≥: "Amar√°s al Se√Īor, tu Dios, con todo tu coraz√≥n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu esp√≠ritu, y a tu pr√≥jimo como a ti mismo".
"Has respondido exactamente, le dijo Jes√ļs; obra as√≠ y alcanzar√°s la vida".
Pero el doctor de la Ley, para justificar su intervenci√≥n, le hizo esta pregunta: "¬ŅY qui√©n es mi pr√≥jimo?".
Jes√ļs volvi√≥ a tomar la palabra y le respondi√≥: "Un hombre bajaba de Jerusal√©n a Jeric√≥ y cay√≥ en manos de unos ladrones, que lo despojaron de todo, lo hirieron y se fueron, dej√°ndolo medio muerto.
Casualmente bajaba por el mismo camino un sacerdote: lo vio y siguió de largo.
También pasó por allí un levita: lo vio y siguió su camino.
Pero un samaritano que viajaba por allí, al pasar junto a él, lo vio y se conmovió.
Entonces se acercó y vendó sus heridas, cubriéndolas con aceite y vino; después lo puso sobre su propia montura, lo condujo a un albergue y se encargó de cuidarlo.
Al d√≠a siguiente, sac√≥ dos denarios y se los dio al due√Īo del albergue, dici√©ndole: 'Cu√≠dalo, y lo que gastes de m√°s, te lo pagar√© al volver'.
¬ŅCu√°l de los tres te parece que se port√≥ como pr√≥jimo del hombre asaltado por los ladrones?".
"El que tuvo compasi√≥n de √©l", le respondi√≥ el doctor. Y Jes√ļs le dijo: "Ve, y procede t√ļ de la misma manera".






 
©Evangelizo.org 2001-2017