"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



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s√°bado 29 Abril 2017
S√°bado de la segunda semana de Pascua



Libro de los Hechos de los Apóstoles 6,1-7.
En aquellos d√≠as, como el n√ļmero de disc√≠pulos aumentaba, los helenistas comenzaron a murmurar contra los hebreos porque se desatend√≠a a sus viudas en la distribuci√≥n diaria de los alimentos.
Entonces los Doce convocaron a todos los discípulos y les dijeron: "No es justo que descuidemos el ministerio de la Palabra de Dios para ocuparnos de servir las mesas.
Es preferible, hermanos, que busquen entre ustedes a siete hombres de buena fama, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, y nosotros les encargaremos esta tarea.
De esa manera, podremos dedicarnos a la oración y al ministerio de la Palabra".
La asamblea aprobó esta propuesta y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe y a Prócoro, a Nicanor y a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía.
Los presentaron a los Apóstoles, y estos, después de orar, les impusieron las manos.
As√≠ la Palabra de Dios se extend√≠a cada vez m√°s, el n√ļmero de disc√≠pulos aumentaba considerablemente en Jerusal√©n y muchos sacerdotes abrazaban la fe.


Salmo 33(32),1-2.4-5.18-19.
Aclamen, justos, al Se√Īor:
es propio de los buenos alabarlo.
Alaben al Se√Īor con la c√≠tara,
toquen en su honor el arpa de diez cuerdas.

Porque la palabra del Se√Īor es recta
y él obra siempre con lealtad;
él ama la justicia y el derecho,
y la tierra est√° llena de su amor.

Los ojos del Se√Īor est√°n fijos sobre sus fieles,
sobre los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y sustentarlos en el tiempo de indigencia.




Evangelio seg√ļn San Juan 6,16-21.
Al atardecer, sus discípulos bajaron a la orilla del mar
y se embarcaron, para dirigirse a Cafarna√ļn, que est√° en la otra orilla. Ya era de noche y Jes√ļs a√ļn no se hab√≠a reunido con ellos.
El mar estaba agitado, porque soplaba un fuerte viento.
Cuando hab√≠an remado unos cinco kil√≥metros, vieron a Jes√ļs acercarse a la barca caminando sobre el agua, y tuvieron miedo.
El les dijo: "Soy yo, no teman".
Ellos quisieron subirlo a la barca, pero esta tocó tierra en seguida en el lugar adonde iban.






 
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