"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



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jueves 11 Mayo 2017
Jueves de la cuarta semana de Pascua



Libro de los Hechos de los Apóstoles 13,13-25.
Desde Pafos, donde se embarcaron, Pablo y sus compa√Īeros llegaron a Perge de Panfilia. Juan se separ√≥ y volvi√≥ a Jerusal√©n,
pero ellos continuaron su viaje, y de Perge fueron a Antioquía de Pisidia. El sábado entraron en la sinagoga y se sentaron.
Después de la lectura de la Ley y de los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a decir: "Hermanos, si tienen que dirigir al pueblo alguna exhortación, pueden hablar".
Entonces Pablo se levant√≥ y, pidiendo silencio con un gesto, dijo: "Esc√ļchenme, israelitas y todos los que temen a Dios.
El Dios de este Pueblo, el Dios de Israel, eligió a nuestros padres y los convirtió en un gran Pueblo, cuando todavía vivían como extranjeros en Egipto. Luego, con el poder de su brazo, los hizo salir de allí
y los cuid√≥ durante cuarenta a√Īos en el desierto.
Después, en el país de Canaán, destruyó a siete naciones y les dio en posesión sus tierras,
al cabo de unos cuatrocientos cincuenta a√Īos. A continuaci√≥n, les dio Jueces hasta el profeta Samuel.
Pero ellos pidieron un rey y Dios les dio a Sa√ļl, hijo de Quis, de la tribu de Benjam√≠n, por espacio de cuarenta a√Īos.
Y cuando Dios desech√≥ a Sa√ļl, les suscit√≥ como rey a David, de quien dio este testimonio: He encontrado en David, el hijo de Jes√©, a un hombre conforme a mi coraz√≥n que cumplir√° siempre mi voluntad.
De la descendencia de David, como lo hab√≠a prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jes√ļs.
Como preparación a su venida, Juan había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel.
Y al final de su carrera, Juan decía: 'Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene aquel a quien yo no soy digno de desatar las sandalias'.


Salmo 89(88),2-3.21-22.25.27.
Cantar√© eternamente el amor del Se√Īor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.
Porque t√ļ has dicho:
¬ęMi amor se mantendr√° eternamente,

mi fidelidad est√° afianzada en el cielo.¬Ľ
¬ęEncontr√© a David, mi servidor,
y lo ungí con el óleo sagrado,
para que mi mano esté siempre con él

y mi brazo lo haga poderoso.¬Ľ
Mi fidelidad y mi amor lo acompa√Īar√°n,
su poder crecer√° a causa de mi Nombre:
El me dir√°: ¬ęT√ļ eres mi padre,

mi Dios, mi Roca salvadora.¬Ľ


Evangelio seg√ļn San Juan 13,16-20.
Despu√©s de haber lavado los pies a los disc√≠pulos, Jes√ļs les dijo:
"Les aseguro que el servidor no es m√°s grande que su se√Īor, ni el enviado m√°s grande que el que lo env√≠a.
Ustedes ser√°n felices si, sabiendo estas cosas, las practican.
No lo digo por todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es necesario que se cumpla la Escritura que dice: El que comparte mi pan se volvió contra mí.
Les digo esto desde ahora, antes que suceda, para que cuando suceda, crean que Yo Soy.
Les aseguro que el que reciba al que yo envíe, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me envió".






 
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