"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



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viernes 09 Junio 2017
Viernes de la novena semana del tiempo ordinario



Libro de Tobías 11,5-17.
Ana estaba sentada con la mirada fija en el camino por donde debía volver su hijo.
De pronto presinti√≥ que √©l llegaba y dijo al padre: "¬°Ya viene tu hijo con su compa√Īero!".
Rafael dijo a Tobías, antes que él se acercara a su padre: "Seguro que tu padre va a recobrar la vista.
Untale los ojos con la hiel del pez; el remedio hará que las manchas blancas se contraigan y se desprendan de sus ojos. Así tu padre recobrará la vista y verá la luz".
La madre corrió a echarse al cuello de su hijo, diciéndole: "¡Ahora sí que puedo morir, porque te he vuelto a ver, hijo mío!". Y se puso a llorar.
Tobit también se levantó y, tropezando, salió por la puerta del patio. Tobías corrió hacia él,
con la hiel del pez en su mano; le sopló en los ojos y, sosteniéndolo, le dijo: "¡Animo, padre!". Después le aplicó el remedio y se lo frotó.
Luego le sacó con ambas manos las escamas de los ojos.
Entonces su padre lo abrazó llorando y le dijo: "¡Te veo, hijo mío, luz de mis ojos!".
Y a√Īadi√≥: "¬°Bendito sea Dios! ¬°Bendito sea su gran Nombre! ¬°Benditos sean todos sus santos √°ngeles! ¬°Que su gran Nombre est√© sobre nosotros! ¬°Benditos sean los √°ngeles por todos los siglos!
Porque √©l me hab√≠a herido, pero tuvo compasi√≥n de m√≠, y ahora veo a mi hijo Tob√≠as". Tob√≠as entr√≥ en la casa, lleno de gozo y bendiciendo a Dios en alta voz. Luego inform√≥ a su padre sobre el buen resultado del viaje: le cont√≥ c√≥mo hab√≠a recuperado el dinero y c√≥mo se hab√≠a casado con Sara, hija de Rag√ľel. Y a√Īadi√≥: "Llegar√° de un momento a otro, porque est√° a las puertas de N√≠nive".
Tobit salió al encuentro de su nuera hasta las puertas de Nínive, bendiciendo a Dios lleno de alegría. Al verlo caminar con todo su vigor, sin la ayuda de nadie, los habitantes de Nínive quedaron maravillados. Tobit proclamaba delante de todos que Dios había tenido misericordia de él y le había devuelto la vista.
Despu√©s se acerc√≥ a Sara, la esposa de su hijo Tob√≠as, y la bendijo, diciendo: "¬°Bienvenida, hija m√≠a! ¬°Bendito sea Dios, que te trajo hasta nosotros! ¬°Bendito sea tu padre, bendito sea mi hijo Tob√≠as, y bendita seas t√ļ, hija m√≠a! ¬°Entra en tu casa con gozo y bendici√≥n!".


Salmo 146(145),2abc.7.8-9a.9bc-10.
Alabar√© al Se√Īor toda mi vida;
mientras yo exista, cantar√© al Se√Īor.

hace justicia a los oprimidos

y da pan a los hambrientos.
El Se√Īor libera a los cautivos,
Abre los ojos de los ciegos
y endereza a los que est√°n encorvados,

el Se√Īor ama a los justos
y entorpece el camino de los malvados.
El Se√Īor protege a los extranjeros
y sustenta al huérfano y a la viuda;


El Se√Īor reina eternamente,
reina tu Dios, Sión,
a lo largo de las generaciones.



Evangelio seg√ļn San Marcos 12,35-37.
Jes√ļs se puso a ense√Īar en el Templo y preguntaba: "¬ŅC√≥mo pueden decir los escribas que el Mes√≠as es hijo de David?
El mismo David ha dicho, movido por el Esp√≠ritu Santo: Dijo el Se√Īor a mi Se√Īor: Si√©ntate a mi derecha, hasta que ponga a tus enemigos debajo de tus pies.
Si el mismo David lo llama 'Se√Īor', ¬ŅC√≥mo puede ser hijo suyo?". La multitud escuchaba a Jes√ļs con agrado.






 
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