"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



!SUSCRIBIRSE!

Registra su correo (sin cargo)


Confirme su correo

















 
domingo 25 Junio 2017
Duodécimo Domingo del tiempo ordinario



Libro de Jeremías 20,10-13.
O√≠a los rumores de la gente: "¬°Terror por todas partes! ¬°Den√ļncienlo! ¬°S√≠, lo denunciaremos!". Hasta mis amigos m√°s √≠ntimos acechaban mi ca√≠da: "Tal vez se lo pueda seducir; prevaleceremos sobre √©l y nos tomaremos nuestra venganza".
Pero el Se√Īor est√° conmigo como un guerrero temible: por eso mis perseguidores tropezar√°n y no podr√°n prevalecer; se avergonzar√°n de su fracaso, ser√° una confusi√≥n eterna, inolvidable.
Se√Īor de los ej√©rcitos, que examinas al justo, que ves las entra√Īas y el coraz√≥n, ¬°que yo vea tu venganza sobre ellos!, porque a ti he encomendado mi causa.
¬°Canten al Se√Īor, alaben al Se√Īor, porque √©l libr√≥ la vida del indigente del poder de los malhechores!


Salmo 69(68),8-10.14.17.33-35.
Por ti he soportado afrentas
y la verg√ľenza cubri√≥ mi rostro;
me convert√≠ en un extra√Īo para mis hermanos,
fui un extranjero para los hijos de mi madre:
porque el celo de tu Casa me devora,
y caen sobre mí los ultrajes de los que te agravian.

Pero mi oraci√≥n sube hasta ti, Se√Īor,
en el momento favorable:
respóndeme, Dios mío, por tu gran amor,
s√°lvame, por tu fidelidad.
Resp√≥ndeme, Se√Īor, por tu bondad y tu amor,
por tu gran compasión vuélvete a mí;

que lo vean los humildes y se alegren,
que vivan los que buscan al Se√Īor:
porque el Se√Īor escucha a los pobres
y no desprecia a sus cautivos.
Que lo alaben el cielo, la tierra y el mar,
y todos los seres que se mueven en ellos;



Carta de San Pablo a los Romanos 5,12-15.
Hermanos:
Por un solo hombre entró el pecado en el mundo, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, porque todos pecaron.
En efecto, el pecado ya estaba en el mundo, antes de la Ley, pero cuando no hay Ley, el pecado no se tiene en cuenta.
Sin embargo, la muerte reinó desde Adán hasta Moisés, incluso en aquellos que no habían pecado, cometiendo una transgresión semejante a la de Adán, que es figura del que debía venir.
Pero no hay proporción entre el don y la falta. Porque si la falta de uno solo provocó la muerte de todos, la gracia de Dios y el don conferido por la gracia de un solo hombre, Jesucristo, fueron derramados mucho más abundantemente sobre todos.


Evangelio seg√ļn San Mateo 10,26-33.
No les teman. No hay nada oculto que no deba ser revelado, y nada secreto que no deba ser conocido.
Lo que yo les digo en la oscuridad, repítanlo en pleno día; y lo que escuchen al oído, proclámenlo desde lo alto de las casas.
No teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. Teman m√°s bien a aquel que puede arrojar el alma y el cuerpo a la Gehena.
¬ŅAcaso no se vende un par de p√°jaros por unas monedas? Sin embargo, ni uno solo de ellos cae en tierra, sin el consentimiento del Padre que est√° en el cielo.
Ustedes tienen contados todos sus cabellos.
No teman entonces, porque valen m√°s que muchos p√°jaros.
Al que me reconozca abiertamente ante los hombres, yo lo reconoceré ante mi Padre que está en el cielo.
Pero yo renegaré ante mi Padre que está en el cielo de aquel que reniegue de mí ante los hombres."






 
©Evangelizo.org 2001-2017