"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



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viernes 07 Julio 2017
Viernes de la decimotercera semana del tiempo ordinario



Libro de Génesis 23,1-4.19.24,1-8.62-67.
Sara vivi√≥ ciento veintisiete a√Īos,
y murió en Quiriat Arbá - actualmente Hebrón - en la tierra de Canaán. Abraham estuvo de duelo por Sara y lloró su muerte.
Después se retiró del lugar donde estaba el cadáver, y dijo a los descendientes de Het:
"Aunque yo no soy más que un extranjero residente entre ustedes, cédanme en propiedad alguno de sus sepulcros, para que pueda retirar el cadáver de mi esposa y darle sepultura".
Luego Abraham enterró a Sara en la caverna del campo de Macpelá, frente a Mamré, en el país de Canaán.
Abraham ya era un anciano de edad avanzada, y el Se√Īor lo hab√≠a bendecido en todo.
Entonces dijo al servidor m√°s antiguo de su casa, el que le administraba todos los bienes: "Coloca tu mano debajo de mi muslo,
y j√ļrame por el Se√Īor, Dios del Cielo y de la tierra, que no buscar√°s una esposa para mi hijo entre las hijas de los cananeos, con los que estoy viviendo,
sino que irás a mi país natal, y de allí traerás una esposa para Isaac".
El servidor le dijo: "Si la mujer no quiere venir conmigo a esta tierra, ¬Ņdebo hacer que tu hijo regrese al pa√≠s de donde saliste?".
"Cuídate muy bien de llevar allí a mi hijo", replicó Abraham.
"El Se√Īor, Dios del cielo, que me sac√≥ de mi casa paterna y de mi pa√≠s natal, y me prometi√≥ solemnemente dar esta tierra a mis descendientes, enviar√° su Angel delante de ti, a fin de que puedas traer de all√≠ una esposa para mi hijo.
Si la mujer no quiere seguirte, quedarás libre del juramento que me haces; pero no lleves allí a mi hijo".
Entretanto, Isaac había vuelto de las cercanías del pozo de Lajai Roí, porque estaba radicado en la región del Négueb.
Al atardecer salió a caminar por el campo, y vio venir unos camellos.
Cuando Rebeca vio a Isaac, bajó del camello
y pregunt√≥ al servidor: "¬ŅQui√©n es ese hombre que viene hacia nosotros por el campo?". "Es mi se√Īor", respondi√≥ el servidor. Entonces ella tom√≥ su velo y se cubri√≥.
El servidor contó a Isaac todas las cosas que había hecho,
y este hizo entrar a Rebeca en su carpa. Isaac se casó con ella y la amó. Así encontró un consuelo después de la muerte de su madre.


Salmo 106(105),1-2.3-4a.4b-5.
¬°Den gracias al Se√Īor, porque es bueno,
porque es eterno su amor!
¬ŅQui√©n puede hablar de las proezas del Se√Īor
y proclamar todas sus alabanzas?

¬°Felices los que proceden con rectitud,
los que practican la justicia en todo tiempo!
Acu√©rdate de mi, Se√Īor,
por el amor que tienes a tu pueblo;

para que vea la felicidad de tus elegidos,
para que me alegre con la alegría de tu nación
y me gloríe con el pueblo de tu herencia.



Evangelio seg√ļn San Mateo 9,9-13.
Jes√ļs, al pasar, vio a un hombre llamado Mateo, que estaba sentado a la mesa de recaudaci√≥n de impuestos, y le dijo: "S√≠gueme". El se levant√≥ y lo sigui√≥.
Mientras Jes√ļs estaba comiendo en la casa, acudieron muchos publicanos y pecadores, y se sentaron a comer con √©l y sus disc√≠pulos.
Al ver esto, los fariseos dijeron a los disc√≠pulos: "¬ŅPor qu√© su Maestro come con publicanos y pecadores?".
Jes√ļs, que hab√≠a o√≠do, respondi√≥: "No son los sanos los que tienen necesidad del m√©dico, sino los enfermos.
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores".






 
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