"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



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viernes 14 Julio 2017
Viernes de la decimocuarta semana del tiempo ordinario



Libro de Génesis 46,1-7.28-30.
Israel partió llevándose todos sus bienes. Cuando llegó a Berseba, ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.
Dios dijo a Israel en una visión nocturna: "¡Jacob, Jacob!". El respondió: "Aquí estoy".
Dios continuó: "Yo soy Dios, el Dios de tu padre. No tengas miedo de bajar a Egipto, porque allí haré de ti una gran nación.
Yo bajaré contigo a Egipto, y después yo mismo te haré volver; y las manos de José cerrarán tus ojos".
Cuando Jacob salió de Berseba, los hijos de Israel hicieron subir a su padre, junto con sus hijos y sus mujeres, en los carros que el Faraón había enviado para trasladarlos.
Ellos se llevaron también su ganado y las posesiones que habían adquirido en Canaán. Así llegaron a Egipto, Jacob y toda su familia
- sus hijos y sus nietos, sus hijas y sus nietas - porque él había llevado consigo a todos sus descendientes.
Israel hizo que Judá se le adelantara y fuera a ver a José, para anunciarle su llegada a Gosen. Cuando llegaron a la región de Gosen,
José hizo enganchar su carruaje y subió hasta allí para encontrarse con su padre Israel. Apenas este apareció ante él, José lo estrechó entre sus brazos, y lloró un largo rato, abrazado a su padre.
Entonces Israel dijo a José: "Ahora sí que puedo morir, porque he vuelto a ver tu rostro y que vives todavía".


Salmo 37(36),3-4.18-19.27-28.39-40.
Conf√≠a en el Se√Īor y practica el bien;
habita en la tierra y vive tranquilo:
que el Se√Īor sea tu √ļnico deleite,
y él colmará los deseos de tu corazón.
El Se√Īor se preocupa de los buenos
y su herencia permanecer√° para siempre;

no desfallecer√°n en los momentos de penuria,
y en tiempos de hambre quedar√°n saciados.
Aléjate del mal, practica el bien,
y siempre tendr√°s una morada,
porque el Se√Īor ama la justicia
y nunca abandona a sus fieles.

Los impíos serán aniquilados
y su descendencia quedar√° extirpada,
La salvaci√≥n de los justos viene del Se√Īor,
él es su refugio en el momento del peligro;
el Se√Īor los ayuda y los libera,
los salva porque confiaron en él.




Evangelio seg√ļn San Mateo 10,16-23.
Jes√ļs dijo a sus ap√≥stoles:
"Yo los envío como a ovejas en medio de lobos: sean entonces astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas.
A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento,
porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
El hermano entregar√° a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelar√°n contra sus padres y los har√°n morir.
Ustedes ser√°n odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvar√°.
Cuando los persigan en una ciudad, huyan a otra, y si los persiguen en esta, huyan a una tercera. Les aseguro que no acabar√°n de recorrer las ciudades de Israel, antes de que llegue el Hijo del hombre."






 
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