"¬ŅSe√Īor, a qui√©n iremos?. T√ļ tienes palabras de vida eterna." Jn 6, 68



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miércoles 18 Octubre 2017
Fiesta de san Lucas, evangelista



Segunda Carta de San Pablo a Timoteo 4,10-17b.
Querido hermano:
Demas me ha abandonado por amor a este mundo. √Čl se fue a Tesal√≥nica, Crescente emprendi√≥ viaje a Galacia, y Tito, a Dalmacia.
Solamente Lucas se ha quedado conmigo. Trae contigo a Marcos, porque me prestar√° buenos servicios.
A Tíquico lo envié a Efeso.
Cuando vengas, tráeme la capa que dejé en Tróade, en la casa de Carpo, y también los libros, sobre todo, los rollos de pergamino.
Alejandro, el herrero, me ha hecho mucho da√Īo: el Se√Īor le pagar√° conforme a sus obras.
Ten cuidado de √©l, porque se opuesto encarnizadamente a nuestra ense√Īanza.
Cuando hice mi primera defensa, nadie me acompa√Ī√≥, sino que todos me abandonaron. ¬°Ojal√° que no les sea tenido en cuenta!
Pero el Se√Īor estuvo a mi lado, d√°ndome fuerzas, para que el mensaje fuera proclamado por mi intermedio y llegara a o√≠dos de todos los paganos.


Salmo 145(144),10-11.12-13ab.17-18.
Que todas tus obras te den gracias, Se√Īor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder.

Así manifestarán a los hombres tu fuerza
y el glorioso esplendor de tu reino:
tu reino es un reino eterno,
y tu dominio permanece para siempre.

El Se√Īor es justo en todos sus caminos
y bondadoso en todas sus acciones;
est√° cerca de aquellos que lo invocan,
de aquellos que lo invocan de verdad.



Evangelio seg√ļn San Lucas 10,1-9.
El Se√Īor design√≥ a otros setenta y dos, y los envi√≥ de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde √©l deb√≠a ir.
Y les dijo: "La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al due√Īo de los sembrados que env√≠e trabajadores para la cosecha.
¡Vayan! Yo los envío como a ovejas en medio de lobos.
No lleven dinero, ni alforja, ni calzado, y no se detengan a saludar a nadie por el camino.
Al entrar en una casa, digan primero: '¬°Que descienda la paz sobre esta casa!'.
Y si hay allí alguien digno de recibirla, esa paz reposará sobre él; de lo contrario, volverá a ustedes.
Permanezcan en esa misma casa, comiendo y bebiendo de lo que haya, porque el que trabaja merece su salario. No vayan de casa en casa.
En las ciudades donde entren y sean recibidos, coman lo que les sirvan;
curen a sus enfermos y digan a la gente: 'El Reino de Dios est√° cerca de ustedes'."






 
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